Dónde comer en Pollença: 8 restaurantes infalibles
Aviso importante antes de empezar: cuando alguien pregunta dónde comer en Pollença, en realidad está mezclando dos sitios distintos que comparten nombre pero tienen personalidades muy diferentes. Pollença pueblo (el casco antiguo, con la Plaça Major como centro) y Port de Pollença (la zona de puerto y playa, a unos 6 km) tienen cada uno su propia oferta gastronómica, su propio ritmo y hasta su propio tipo de turista. Aquí van 4 de cada uno, más algunos consejos prácticos para no perderte por el camino.

Dónde comer en Pollença
Restaurantes en el pueblo de Pollença
El casco antiguo de Pollença concentra su ambiente gastronómico alrededor de la Plaça Major, con terrazas que se llenan al atardecer de gente local y visitantes por igual.
Vista — una de las opciones con terraza más buscadas del pueblo, con cocina de tinte mediterráneo y buena relación entre ambiente y producto.
U Vicenç – Rooftop — el restaurante en azotea del Hotel El Vicenç, exclusivo para mayores de 12 años. Si buscas una cena con vistas y sin niños de por medio, este es de los pocos sitios de Pollença que lo ofrece de forma explícita.
Terrae — otra opción bien valorada en el entorno del casco histórico, con un perfil más de cocina de mercado que de turismo masivo.
2K Street Gourmet — de las opciones con terraza más populares del pueblo junto a Vista, con un registro más informal de street food elaborado. Buena opción si el grupo tiene gustos distintos y quieres algo que funcione para todos sin renunciar a la calidad.
Restaurantes en Port de Pollença
A pie de mar, la oferta cambia hacia el producto marinero y las vistas a la bahía.
La Llonja — instalado en la antigua lonja de pescado del puerto, es de los restaurantes con más reputación de la zona por su marisco y sus vistas a la marina. El entorno histórico del edificio le da un carácter que no tienen los locales más nuevos de alrededor.
Dos Kanallas by Tothom — en la Plaça Miguel Capllonch, cocina mediterránea en un ambiente cuidado, con terraza amplia y comedor interior más íntimo.
Llum i Salis — restaurante de playa con cocina a fuego vivo, marisco de calidad y arroces, en un ambiente costero que se queda a medio camino entre el chiringuito y el restaurante formal.
Abbaco Natural Food — en primera línea de playa de Port de Pollença, con una propuesta que cuida el producto fresco y de temporada. Si prefieres comer con los pies casi en la arena sin renunciar a una carta cuidada, esta es de las opciones más directas.
¿Pueblo o puerto? Cómo elegir según el plan
Si el plan del día incluye playa, Port de Pollença tiene sentido por cercanía — puedes ir directamente de la arena a la mesa, y la mayoría de restaurantes de la zona están preparados para recibir clientes en bañador o con la toalla todavía puesta. Si en cambio buscas una cena con más carácter local, sin el ambiente más turístico de la zona de playa, el pueblo de Pollença — y en concreto la Plaça Major al atardecer — es la opción más auténtica de las dos.
Ten en cuenta que pueblo y puerto están separados por unos 6 km de carretera — no es una distancia caminable con calor, así que si no vas en coche, cuenta con coger el autobús local o un taxi para moverte entre ambos. No es raro combinar los dos en un mismo día: comer en el pueblo y bajar al puerto a última hora de la tarde para ver la puesta de sol junto al agua, o al revés.
En ambos casos, conviene reservar en temporada alta, sobre todo en los sitios con terraza frente al mar o con aforo reducido como el rooftop de U Vicenç.
El mercado del domingo y cómo combinarlo con la comida
Pollença pueblo tiene uno de los mercados semanales más conocidos de la isla, cada domingo por la mañana en la Plaça Major y sus calles adyacentes. Si vas a visitarlo, tiene sentido planificar la comida en el propio pueblo después — el mercado suele acabar a mediodía, justo cuando las terrazas empiezan a llenarse. Es una combinación natural: mercado por la mañana, mesa en el pueblo al mediodía, y si el día acompaña, bajada al puerto por la tarde para el chapuzón o la cena.
Si ya conoces nuestros chiringuitos recomendados en Playa de Muro o estás planeando la ruta hasta Cala Banyalbufar y Cala Estellencs, Pollença encaja bien como parada intermedia o como plan de noche.
Si te alojas en Can Bingo, Pollença está en la misma bahía, a un trayecto corto. Si te alojas en Son Canta o Cas Pastor, también deberíais tenerlo relativamente cerca al estar dentro de la propia Tramuntana — aunque, igual que en el artículo de las calas, no he verificado el tiempo exacto puerta a puerta desde cada dirección, así que confírmalo antes de prometer un tiempo concreto en el texto.
